La confianza tiene letra chiquita.

Soy el señor créditos: desde los 19 o 20 años empecé a manejar una tarjeta de crédito, tuve un crédito para comprar mi primer coche, solicité otro préstamo para estudiar una maestría, obtuve tres créditos para hacer negocios y ya me puse en contacto con los asesores de Bancompara para que me ayuden con mi crédito hipotecario.

Aunque considero que la cantidad de créditos que he tenido en mi vida es grande, nunca he pedido prestado a un amigo o familiar, excepto cantidades pequeñas como 50 o 100 pesos, esa clase de préstamos que se hacen por unas horas. La razón es que me da mucha vergüenza pedirle dinero a un conocido, prefiero los bancos aunque tenga que pagar intereses.

Pero creo que soy una persona fuera de lo habitual y la mayoría prefieren pedir prestado a un conocido antes que a un banco. Los préstamos entre particulares existen desde que existen los préstamos como tal. Podríamos decir que es el fundamento de nuestro sistema financiero moderno. Aunque muchas veces esos prestamistas actuaban fuera de la legalidad o saliéndose habitualmente de ella –véase la obra de William Shakespeare, El mercader de Venecia- y con intereses muy altos. La verdad es que la tecnología ha permitido que hoy en día, cualquier persona pueda dedicarse a ofrecer préstamos rápidos y fáciles al igual que cualquier entidad financiera, ganando un interés a cambio de asumir el riesgo que se tiene como inversor.

No obstante, los préstamos entre particulares tienen sus desventajas, por ejemplo, el riesgo que asume el prestamista es muy alto y su mercado está limitado sólo a las personas que conoce. Para contrarrestar esas desventajas, en tiempos recientes han surgido distintas plataformas en internet, de financiación participativa, donde se ponen en contacto personas que se registran emitiendo deuda (prestatarios) y los que se registran como una posibilidad de inversión, es decir, los prestamistas particulares. A esta forma de financiarse basada en préstamos entre particulares se le conoce como peer to peer lending (P2P lending) o también Crowdlending.

Préstamo entre particulares a través de internet.

Dadas las condiciones micro y macroeconómicas en México, es decir, una tasa muy alta de empleos informales, bajas tasas de crecimiento de la economía, bajos salarios y una cultura financiera deficiente, entre otros factores, se ha provocado que conseguir un préstamo bancario sea tradicionalmente complicado para las personas. Aunque hoy en día las condiciones han cambiado para bien, al menos desde mi punto de vista, muchas personas siguen sin acercarse a los bancos, ya sea por desconfianza generada por experiencias anteriores, o porque no pueden cumplir con el papeleo o las garantías que exige el banco para otorgar un préstamo.

Mediante este método de financiación una persona física presta dinero a otra, estableciendo una serie de condiciones, entre las que se encuentran el plazo de devolución y el tipo de interés. La principal diferencia respecto a los préstamos tradicionales es que son gestionados a través de plataformas digitales destinadas a este fin. Podemos decir que auxiliados con la tecnología, ahora podemos tener lo mejor del pasado y lo mejor del presente.

Los préstamos entre particulares a través de la red están proliferando, pues son una opción muy accesible para conseguir dinero y, también, las personas pueden hacer negocio con estos préstamos. Es así mismo, una opción más para personas que están excluidas de la posibilidad de acceder a financiación a través de las entidades crediticias tradicionales.

Plataformas de crowdlending

Es el nombre con el que se conoce a los financiamientos colectivos de empresas. En la mayoría de los casos se busca a personas que tienen solo un poco de capital, es decir, pequeños empresarios que buscan dinero para poner en marcha un negocio. A través de las plataformas online de crowdlending se ponen en contacto con inversores privados. Dependiendo del monto requerido y la disponibilidad, se puede financiar de manera individual o colectiva y prestar el dinero necesario al empresario, para llevar a cabo su negocio.

El crowdlending se diferencia del crowdfunding en que los inversores sí buscan beneficios financieros, en otras palabras, el crowdfunding es una solución enfocada a financiar proyectos altruistas donde no hay ganancias, en cambio el crowdlending es una alternativa que busca inversiones productivas para generar ganancias a los inversionistas.

Plataformas de P2P lending

Esta modalidad tiene el objetivo de poner en contacto a prestatarios con deudores, aunque sin que haya una motivación empresarial. Es para personas que necesitan dinero para compras o gastos inesperados, y que necesitan la liquidez que no les conceden o no quieren buscar en el banco. Por el lado del prestatario es una buena alternativa, pues pueden prestar dinero y obtener intereses más altos de los que brinda una inversión en CETES.

Cabe hacer la aclaración que tanto en el crowdlending como en el P2P lending, la plataforma gana dinero al quedarse con una comisión de los intereses cobrados. Supongamos que una persona pidió 10 mil pesos a un año, con una tasa de interés del 11 por ciento. Quiere decir que al final el prestatario pagará $11,100 pesos. De esos $1,100 pesos que se cobraron de interés, la plataforma se queda con un porcentaje y el resto se le paga al prestamista.

Ventajas e inconvenientes de los préstamos entre particulares.

La principal ventaja que yo encuentro en los préstamos entre particulares es que ofrecen otra posibilidad de financiación, con tasas de interés realmente atractivas y rápida disponibilidad del efectivo, además todos los trámites se hacen desde la comodidad de una computadora, sin tener que ir a sucursales ni nada por el estilo. Las personas que suelen recurrir a este tipo de préstamos por ser la mejor opción que se les presenta, son las personas que no pueden acceder a préstamos bancarios por causas diversas.

Entre los inconvenientes que encuentro es que muchas de las plataformas digitales de préstamos entre particulares son bien intencionadas y revisan el historial crediticio de la persona que solicita dinero, con la finalidad de proteger al inversionista y poder mantener tasas de interés bajas. Pero también podemos encontrar plataformas que ofrecen créditos con intereses altos o cláusulas engañosas que buscan beneficios adicionales aprovechando la situación desesperada de la gente, que probablemente tenga pocos conocimientos en materia de finanzas.

¿Quién regula los préstamos entre particulares?

Ante este escenario en el cual pueden quedar desprotegidos tanto los inversionistas como los prestatarios, ¿Quién pone orden? El año pasado, para ser más exacto el 8 de marzo de 2018, se firmó la Ley Fintech y fue publicada en el Diario Oficial de la Federación un día después. En esta ley quedaron contemplados los préstamos entre particulares a través de plataformas digitales.

También existe la Asociación de Plataformas de Fondeo Colectivo (AFICO), que se encarga de asegurar al público inversionista y emisor de deuda que una plataforma opera bajo los principios del código de ética de esta institución, además da fe que la plataforma pasó los procesos de evaluación del programa de Acreditación de Plataformas de Financiamiento Colectivo.

Si piensas solicitar un préstamo a través de una plataforma digital, busca que tengan el sello AFICO, este sello garantiza las buenas prácticas internacionales de financiamiento colectivo. Estás en tu derecho.

¿Qué documentos se necesitan para solicitar un préstamo a través de plataformas digitales?

Los procedimientos y documentación pueden variar de acuerdo a la plataforma digital que se elija -ya sea para solicitar un crédito o invertir dinero- y el esquema que, pero generalmente son procesos sencillos. No importa el rol, prestamista o inversionista, la plataforma digital solicitará que se digitalicen algunos documentos y se suban a la plataforma, además el usuario tendrá que brindar información personal. En este proceso habrá que seguir una serie de pasos:

  • Formulario de solicitud. La mayoría de las plataformas dedicadas a este fin, piden que se llene un formulario y se abra una cuenta de usuario, al estilo de un correo electrónico. En ese formulario se piden datos personales e información específica del préstamo, por ejemplo, cuánto dinero se necesita, en cuánto tiempo se devolverá y para qué se utilizará. Además, el usuario deberá aportar información sobre su situación económica. Si eres inversionista, te preguntarán cuánto dinero piensas invertir, la tasa de retorno y los plazos para que puedas retirar la inversión.
  • Tipo de interés. Una vez el portal haya recibido todos los datos del solicitante se hará una evaluación de su situación económica e historial crediticio, con la finalidad de establecer un nivel de riesgo, para determinar el tipo de interés que se asignará a la petición. Esto sólo aplica para los prestatarios, pues al inversionista se le informa cuál será la tasa de retorno desde el principio.
  • Búsqueda de inversores y transferencia del préstamo. Si todas las partes involucradas están conformes con las condiciones, la plataforma buscará a los inversores para que aporten su capital. Una vez se obtenga todo el dinero, el interesado lo recibirá en su cuenta corriente tras formalizar el préstamo mediante un contrato. Para préstamos pequeños, el proceso es muy rápido, menos de 24 horas. Para cantidades más grandes no suelen pasar más de 2 o 3 días.

¿Los riesgos de los préstamos a través de plataformas digitales?

Es innegable que este tipo de préstamos está creciendo mucho porque ha demostrado ser muy ágil en cuanto a los procedimientos y resoluciones y atractivo para los prestatarios e inversionistas. Sin embargo, los préstamos de dinero entre personas conllevan algunos riesgos que vale la pena comentar.

Cada plataforma ha desarrollado sus propias reglas y muchas de ellas tratan de cubrir a los inversionistas prestado dinero a personas que no representan un riesgo muy grande. Pero hay que ser claros, la mayoría de estas plataformas no tienen un fondo para respaldar el impago. Por lo que el inversionista podría quedar con una mano atrás y otra adelante.

La mayoría de estas plataformas están supervisadas por órganos gubernamentales como Comisión Nacional Bancaria y de Valores, Banco de México y La Comisión Nacional para la Protección, y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, pero no están reguladas. Si piensas hacer uso de estos servicios, acércate a las plataformas de mayor prestigio.

Préstamos tradicionales entre particulares.

Si lo tuyo no es la tecnología y quieres prestar o solicitar un préstamo con un conocido, el proceso es mucho más sencillo. No importa que tan cercana sea la persona a ti, lo más recomendable será formalizar la operación mediante un contrato entre ambas partes. Puedes encontrar contratos de este tipo en internet, incluso en papelerías. Yo lo busque en la red con las siguientes palabras "machote contrato préstamo de dinero". Los datos más importantes que debe recoger el contrato son:

  • Lugar y fecha.
  • Datos personales del prestatario y prestamista.
  • Importe del préstamo y método de pago.
  • Plazo de devolución y número de parcialidades, en caso de que aplique.
  • Tipo de interés (en caso de ser aplicado).
  • Sanciones, en caso de incumplimiento.

Espero y esta información te sea de utilidad. Sigue visitando el blog de Bancompara.

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