Balancea tus gastos.

Un presupuesto es un cálculo por anticipado de lo que serán tus gastos a futuro. Tener un presupuesto te ayudará a evitar que caigas en un descontrol sobre cómo administras tu dinero y lo destinas a diferentes rubros. Sin un presupuesto, en un momento te puedes encontrar en una situación de endeudamiento en menos de lo que piensas. Si bien tener un presupuesto personal resulta algo bastante complicado (al menos al principio) el tener un presupuesto familiar requiere de un muy buen balance de tus gastos personales, así como los de todos los que conforman tu familia.

Para llevar a cabo un presupuesto familiar no se necesitan estudios profundos en finanzas, sólo es requisito tener orden, llevar un registro claro, estar comprometidos con sus objetivos y ser disciplinados.

Un presupuesto ayuda también, en gran medida, a la armonía familiar, ya que los datos reflejados en dicho presupuesto les pueden servir para hacer más transparentes sus egresos y que todos los integrantes asuman su responsabilidad en cuanto a los gastos que tienen de manera individual y como grupo.

Clasificación de los gastos

¿Cuáles son los rubros más importantes para clasificar los gastos en un presupuesto familiar?

Gastos del Hogar. En este rubro pueden incluir los pagos que realizas de: agua, gas, luz, teléfono, Internet, cuota de mantenimiento (en caso de que vivas en un condominio) y renta o hipoteca, pago por estudios (en caso de tener hijos), etc.

Víveres o Despensa. Aquí colocaremos todos los gastos que tienen que ver con las compras que realizas en el supermercado o mercado para poder tener alimentos en tu casa.

Gastos Automóvil o Transportación. En este rubro colocaremos los gastos derivados de pago de gasolina, mantenimiento del vehículo o transportes que utilicen para desplazarse.

Educación. Ya sea que estén estudiando su maestría o tu doctorado o que estés ya pagando la colegiatura de los niños, en este rubro colocaremos todos esos gastos.

Entretenimiento. Cuánto es lo que quieres destinar para, salir al cine, al antro o a ese viaje que quieres realizar muy pronto. Además aquí puedes incluir los gastos de juguetes o regalos que haces ocasionalmente.

Comidas. Registra aquí todos los gastos que tienen que ver con salir a comer fuera. No es necesario registrar aquí las comidas que haces en casa ya que los gastos de estos insumos están ya contemplados en el rubro de despensa.

Ropa. Este tema es importante no dejarlo de lado ya que eventualmente realizan las compras de ropa para ti, tu pareja y en dado caso, de los hijos.

Salud. En este rubro anotarán todos los gastos como las visitas al dentista, las citas con el pediatra de tus hijos o el seguro de gastos médicos que están pagando para la familia, etc. También pueden considerar los gastos en medicinas y las sesiones en el SPA o incluso la terapia de pareja o personal.

Deudas. Aunque este es uno de los rubros que menos nos agrada, tienes que saber cuánto es lo que debes, por que el pago de las deudas disminuyen tu ingreso global y generalmente es uno de los rubros que menos es considerado, piensa principalmente en tus tarjetas de crédito, créditos hipotecarios, crédito de automóvil o en última instancia en la tanda de la oficina o la el préstamo que te han hecho familiares o amigos.

Mascotas. Puede parecer un gasto menor en muchos casos, pero cuando terminas haciendo el cálculo, lo que gastas entre alimentos de tu mascota, la última visita al veterinario y la playerita de la Selección de Fútbol que le compraste, te podrías sorprender de los gastos que puedes destinar en este rubro.

Inversiones o ahorros. Aunque no lo tengas aún contemplado, es muy importante poder destinar un parte de tu presupuesto al ahorro. Ya se que a futuro puedas destinar este dinero para dar el enganche de un auto, una casa o que te pueda sacar adelante de algún imprevisto que no tenías contemplado. En este rubro contempla no sólo lo que ahorras en el banco o en casa, si no también los planes de ahorro que tengas con alguna financiera o las caja de ahorro que probablemente te ofrezca la empresa donde laboras.

Una regla de oro de los ahorros e inversiones es que, a diferencia de los sistemas de mejora de procesos, donde las herramientas de trabajo deben estar más cerca de ti para su fácil acceso, los recursos destinados al ahorro en un presupuesto familiar deben de estar lo más lejos posible para evitar la tentación de disponer de ellos. Entre más fácil sea para ti tomarlos, es más alta la probabilidad de que los ocupes en gastos que no tenías contemplados.

Todos estos rubros son sugerencias de cómo podrían clasificar sus gastos y hacer su análisis mucho más sencillo, sin embargo si tú tienes una idea distinta de la clasificación que puedes hacer, adelante, lo principal es poderte ayudar a que puedas visualizar con claridad cuánto destinas a cada rubro y en cuáles podrían hacer ajustes.

Para el destino de los recursos pueden utilizar 2 herramientas.

  1. Marquen distintos recipientes, de preferencia de plástico o cristal transparente para que los etiqueten con los rubros a los cuáles necesitan destinar parte de tus recursos. Ya sea que uno, dos o más miembros de la familia (dependiendo de quienes aporten para los gastos del hogar) vayan abonando a cada uno de esos recipientes y lleven una pizarra donde anoten los depósitos que les correspondan. Esta herramienta es útil para el control del presupuesto, pero puede ser también la menos segura.
  2. Abran una cuenta especial para el presupuesto familiar, que un miembro de la familia administre y los demás miembros que tengan la responsabilidad de aportar, lo vayan haciendo. La ventaja de esta herramienta es más segura que la anterior, puede generar un pequeño rendimiento a largo plazo y permite un buen control debido al registro de las operaciones y los estados de cuenta que genera el banco.

Entre los rubros a los cuales deben destinar un presupuesto se encuentran el pago de la renta o de una hipoteca, recuerda que en Bancompara.mx puedes encontrar información sobre los créditos hipotecarios que te ofrecen varias compañías y así seleccionar la opción que se ajuste mejor a tus necesidades.

La sencillez

Entre mejor tengas clasificados los rubros en los que gastas más tendrás la facilidad de poder analizar en qué estás destinando mayores recursos. Es más sencillo ver 9 o 10 partidas que tener 15 o 20, por lo que te sugiero que trates de agrupar la mayor cantidad posible de gastos en cada rubro, pero sin mezclar lo que definitivamente no puede ir junto.

El registro de los gastos

El siguiente paso a seguir después de la clasificación es el registro de los gastos que van teniendo. Existen actualmente muchas apps que puedes descargar en tu celular que les facilitan el registro de los gastos.

Al saber cuánto gastas en cada rubro, podrás hacer los ajustes necesarios y establecer límites a las cantidades que quieres gastar en cada uno de ellos y así tomar el control de sus gastos. Esto es el presupuesto.

La disciplina

Es un gran logro clasificar todos los rubros y llevar un registro de los gastos que haces. Pero esto no sirve de mucho sin un componente importante: la disciplina; mantener el registro constante, hacer el análisis y las mejoras para eficientar sus egresos. Tras comentar lo anterior, se me da la oportunidad de hablarte del último punto de las recomendaciones.

La finalidad del presupuesto

La finalidad de cualquier presupuesto es mejorar la forma en cómo manejas tus gastos y poder así maximizar sus recursos. Esto significa que al darte que cuenta de que, por ejemplo, aquella playera de la Selección que le compraste a tu perrito por mucho sobrepasaba tu presupuesto y terminó afectando tu balance de gastos, la idea es que aprendas y no cometas el mismo error en un futuro.

Por un lado, todos los presupuestos deben favorecer la solvencia de tus egresos y pago de créditos de manera cómoda y sin preocupaciones, por el otro, deben favorecer también el ahorro. El ahorro les permitirá en un futuro adquirir bienes o servicios que hoy no pueden comprar fácilmente con los ingresos que tienen, por lo que necesitan reservar por algún tiempo una parte de sus recursos y con esto poder materializar sus metas.

Como un recurso alterno al ahorro, cuando se trata de cumplir sus metas siempre existe la posibilidad de un préstamo, sin embargo, tomen en cuenta que el costo por la generación de intereses que terminarán pagando generalmente es mayor. Siempre tomen en cuenta no solo el costo que tiene ese bien que están adquiriendo ahora, sino el costo que tendrá después de haber calculado los intereses resultantes de su compra a crédito. Si su cálculo les dice que el costo que pagarán por tenerlo ahora es menor al de esperar para ahorrar, su decisión debe ser utilizar la tarjeta o solicitar un préstamo, pero si no es así, entonces esperen el tiempo suficiente, comprométanse con su presupuesto y ahorren hasta alcanzar su meta.

Además de alcanzar su objetivo tendrán la satisfacción de haber adquirido lo que deseaban gracias al compromiso logrado con su presupuesto familiar.

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