¿Cómo diversificar mis activos?

Todos hemos escuchado el dicho, “Nunca pongas todos los huevos en una sola canasta” y nunca mejor dicho que para las inversiones.

Como sabrás, en las inversiones, todo es acerca del riesgo. Algunos somos más arriesgados y otros mas conservadores, pero lo que todos tenemos en común es que a ninguno de nosotros nos gusta perder dinero.

Si alguna vez has realizado inversiones en la bolsa y no eres un ciborg, sabrás que las emociones forman parte fundamental de las reacciones de los mercados. En ocasiones se da un optimismo desmedido y expectativas increíbles sobre una empresa, y puede ser que al mes siguiente todos quieran salir corriendo. Y esto es normal, ya que, finalmente, los mercados de valores son en cierta forma un reflejo de cómo somos como seres humanos, nuestros miedos y nuestros deseos. Si, así de retorcido como se escucha.

Si lo tuyo no es el trato con la gente, tal vez mi anterior comentario sea una barrera gigante para aventarte a comprar acciones en bolsa, pero no te preocupes, la realidad es que, pese a que el factor humano es crucial, muchos mecanismos de cobertura para evitar que el pánico colectivo te deje en la quiebra.

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Análisis

En los mercados existen dos tipos de análisis, el técnico y el fundamental.

Si alguna vez te dijeron que nadie puede predecir el futuro, lamento informarte que no es así, o por lo menos hay quien se acerca mucho a ello. El análisis técnico es el estudio de información histórica de los mercados, incluyendo variables como el volumen y el precio mediante el uso de herramientas de análisis cuantitaivo y económico, con este tipo de análisis lo que se busca es, sí, adivinaste: utilizar la información pasada para predecir el futuro.

La historia de este tipo de análisis se remonta al siglo XVII, en los inicios de los mercados bursátiles en Holanda, sin embargo, fue más menos hasta mediados de la década de los 80`s cuando se publicó el libro “Technical Analysis of Stock Trends” escrito por Robert D. Edwards y John Magee.

En otra parte del mundo los comerciantes japoneses habían comenzado a usar las famosas “velas japoneses” para analizar patrones que les ayudaran con las cosechas de arroz. Esta herramienta, una de las más populares hoy en día, se popularizó en los 90`s en Estados Unidos y es hoy una de las más usadas en el mundo.

Cada día existes nuevas y mejoradas herramientas para el análisis técnico, e incluso páginas como Investing.com hacen toda la tarea por ti, sin embargo, este tipo de análisis, junto con los algoritmos automáticos de compra y venta de acciones, dejan de lado algo que comentamos es de lo más importante, el factor de emociones humanas, y esto, queridos amigos, es su mayor debilidad.

Por otro lado, el análisis fundamental lo que busca es establecer un precio teórico de una acción tomando en consideración variables que afectan su valor incluyendo el entorno económico, el sector de la empresa, los estados financieros y los planes futuros de la compañía.

Con este análisis, y obteniendo un precio teórico, podrías saber si una acción se encuentra sobrevalorada o infravalorada y tomar desiciones en consecuencia. Es decir, si el resultado de tu análisis da que la acción de Apple debería costar 250 usd y el precio hoy es de 214 usd, es claro que sería una buena idea comprar la acción, si por el contrario el precio es menor, lo mejor que puedes hacer es alejarte de dicha opción.

Ahora que ya sabes seleccionar los mejores activos, vamos al punto: diversificar.

 

¿Cuántas, cuánto y cómo?

Esta es una pregunta que muchos inversionistas se hacen al momento de crear su portafolio de inversión. La respuesta tiene que ver con diversos factores, entre los que se encuentra tu perfil de riesgo, tu edad, el conocimiento que tengas de los mercados y tu paciencia.

En primer lugar, si tu perfil de riesgo es conservador y no tienes mucha experiencia en trading, deberás invertir al menos un 80% en fondos gubernamentales o indices que tengan como base los indicadores más importantes como el IPC o el S&P 500, y el resto en acciones individuales. De esta forma tendrás un riesgo controlado que te permitirá ir tomando experiencia en la materia para despues poder avanzar a otro tipo de activos.

En el segundo escalón encontramos aquellas personas que, aunque más experimentadas, buscan tener una exposición al riesgo limitada, para ellos existe la regla del 100, que consiste en que la renta variable de tu portafolio debe ser el equivalente a 100 menos tu edad, es decir que, si tienes 35 años, lo recomendable sería que el 65% de tu portafolio se encuentre en renta variable y el 35% en renta fija. Recuerda que en ambos casos puedes hacer uso de fondos de inversión, donde no necesitarás tener conocimiento de los mercados y, prácticamente, los administradores harán todo por ti.

En el tercer escalón encontramos a las personas más agresivas, que buscan maximizar ingresos con una exposición mayor al riesgo y que cuentan con conocimientos suficientes de mercados bursátiles; en este escenario la recomendación sería un 30% en acciones nacionales, otro 30% en acciones de mercados extranjeros como la bolsa estadounidense o la europea, 10% en ETF´s que emulen los resultados de indices importantes como el NASDAQ o que incluso maximicen los rendimientos de estos índices, como puede ser el SPXL (DIREXION SHS ET/DAILY S&P 500 BULL) que multiplica por tres las ganancias del índice S&P500 (ojo, también las minusvalías), 20% en FIBRAS que son Fondos de Inversión en Bienes Raíces, y 10% en renta fija.

De esta forma contarás con una importate diversificación que te protegerá ante posibles caidas de ciertos activos, recuerda que a mayor diversificación, menor será el impacto de una caida en alguna de tus posiciones. En general, en el tema de las acciones yo recomendaría no tomar posiciones que representen más del 15% del total de tu portafolio, recuerda que la idea aquí es obtener ganancias de forma segura, no solamente tener un “one hit wonder”.

Ahora bien, también es importante que consideres la posibilidad de invertir en los llamados activos seguros, sobre todo en tiempos como el actual, cuando las crecientes sospechas de una recesión mundial están a la vista.

Entre los activos seguros, el rey es el oro; siempre en la historia de la humanidad ante cualquier crisis o incertidumbre, los grandes poseedores de riqueza han buscado refugiarse en el oro, y en la actualidad existen algunos instrumentos bursátiles que siguen el comportamiento de los precios del oro, lo que te permite obtener una excelente cobertura y, por que no, también ganancias en épocas de inestabilidad.

Otro activo seguro que te recomendaría es la deuda. En este caso, y salvo que un apocalipsis nuclear ocurriera, instrumentos como los bonos del tesoro de los Estados Unidos o incluso los CETES, son instrumentos perfectos que, aunque no te volverán millonario, te permitirán mantener tu patrimonio seguro y casi siempre cubriendo la inflación.

Por último, si tú eres un poco más tradicional, y sigues los consejos de nuestros mayores, donde tener una parcelita era la mejor inversión, una excelente opción son los bienes raíces. Recuerda que el valor de la tierra a través del tiempo tiene una tendencia natural a incrementar, por lo que la compra de inmuebles o terrenos puede ser una alternativa excelente si tu eres de los que les gusta tener su dinero en bienes tangibles. Tampoco se trata de una receta mágica, no dejes de lado que deberás investigar y conocer las características que debe tener un inmueble para ser considerado una alternativa viable de inversión.SI te interesa esta opción, te recomiendo le eches un ojo a Bancompara.mx, ellos te pueden ayudar a comparar las mejores opciones de crédito hipotecario de las mayores instituciones financieras de México, para que, mediante el uso de apalancamiento, puedas comenzar a formar un patrimonio en bienes raíces que te dará seguridad para dormir tranquilo.

Recuerda que los mercados bursátiles representan, sobretodo, una estrategia de largo plazo para la generación de patrimonio, por lo que no te asustes si al despertar ves un tweet de Donald Trump amenazando a China, seguramente ese día todos tus indicadores estarán en rojo, pero no te preocupes, en el largo plazo los mercados siempre se han recuperado, piensa que con las acciones no ganas ni pierdes hasta que no vendes, por lo que será importante que mantengas nervios de acero y no te desesperes.

Del mismo modo, si tiendes a ser presa del pánico colectivo, recuerda que la mayoría de las plataformas de trading cuentan con algoritmos para controlar pérdidas, conocios como Stop Loss, estas funcionalidades te permiten establecer pérdidas máximas que estarías dispuesto a asumir y, en caso de materializarse, las acciones se venden de manera automática para evitar quedar por debajo del nivel establecido.

Como ves, hay opciones para todo y para todos, lo que no puedes hacer, como decíamos al principio, es poner todos los huevos, en la misma canasta.

 

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