¿Empeñarías la camisa por un crédito?

Recuerdo que, hace algunos años, después de las vacaciones de semana santa, en la televisión sacaban reportajes y entrevistaban a personas haciendo largas filas afuera del Monte de Piedad para empeñar alguna de sus pertenencias y salir avante de los gastos en los que habían incurrido. Tiene mucho que ya no veo ese tipo de noticias, pero ¿sigue siendo una buena opción empeñar cosas para salir de un apuro financiero?

¿Cómo funcionan las casas de empeño?

La persona interesada en obtener un préstamo debe acudir a una casa de empeño con una prenda que esté dispuesta a empeñar. El valuador examinará la prenda y ofrecerá un porcentaje del valor de la prenda como préstamo. Si ambas partes están de acuerdo, se firma un contrato de prenda, también conocido como boleta de empeño. La persona recibirá el préstamo en efectivo y se recomienda que se verifique en la boleta de empeño que incluya la descripción de la prenda depositada, el Costo Anual Total (CAT) y las condiciones para su recuperación (plazo e importe a pagar).

En este contrato queda estipulado que en caso de que el deudor no cubra oportunamente las obligaciones financieras, la casa de empeño absorberá la propiedad del bien y podrá venderlo para recuperar el dinero prestado.

Antes de empeñar.

Si estás considerando empeñar un bien para salir de una preocupación, te aconsejo tomar los siguientes puntos en cuenta.

  • ¿Qué puedo empeñar? Los bienes que se pueden empeñar varían de acuerdo a los lineamientos de cada institución. La institución que recibe prácticamente cualquier objeto es el Nacional Monte de Piedad. Puedes empeñar joyas, siempre y cuando sean de oro. Relojes de maquinaria fina. Autos, cuya antigüedad no supere los 10 años. Electrodomésticos, bicicletas y un largo etcétera.
  • ¿Con quién empeño? Existen dos tipos de casa de empeño: las empresas privadas mercantiles, y las instituciones de Asistencia Privada. Las segundas son asociaciones sin fines de lucro como Nacional Monte de Piedad, Montepío Luz Saviñón, y la Fundación Rafael Dondé.
  • ¿Cuánto prestan? Dependiendo del tipo de casa de empeño a la que acudas y de la “suerte” que tengas con el valuador, será el monto que te ofrezcan como préstamo, te recomiendo acudir a varias casas de empeño para obtener la mayor cantidad de dinero posible por tu bien.
  • ¿El costo del préstamo? Obtener el máximo monto por tu bien es importante, pero no es lo único, deberás poner ese factor en una balanza junto con el costo del crédito. Algunas casas de empeño cobran intereses por día de empeño, mientras que otras cobran por mes. Revisa bien en el contrato qué tipo de interés te cobrarán, así como el CAT, y elige el más bajo. Si tienes alguna duda sobre la casa de empeño, no dudes en consultar el Buró Comercial o la Asociación Nacional de Casas de Empeño, donde encontrarás información.
  • Otros costos. Algunas casas de empeño prometen los préstamos más altos del mercado con la tasa de interés más baja, puede que sea cierto, pero ocultan algunos costos extra, por ejemplo, costos por custodia de los bienes, seguros contra robos, cargos moratorios, entre otros costos. Evalúa si aún con estos cargos te conviene empeñar ahí tus pertenencias.
  • Los plazos. La mayoría de las casas de empeño te dan un mes para que pagues el total de tu deuda o realices el pago del refrendo, y limitan el número de refrendos a tres. Otras casas de empeño te dan hasta tres meses para pagar el total de la deuda. Elige el esquema de acuerdo a un plan bien trazado para que cuando se cumpla el plazo puedas pagar y recuperar tu prenda.

Profundizando más sobre este tema, enlistaré las ventajas y desventajas de acudir a una casa de empeño a solicitar un préstamo.

Ventajas

  • Rapidez. La mayor de las ventajas es la inmediatez con la que puedes obtener dinero en efectivo. Los requisitos son mínimos, prácticamente con una identificación puedes empeñar el bien que desees, además, en la mayoría de los objetos que puedes empeñar no te piden un certificado que autentique la propiedad del bien.
  • Recuperas tus pertenencias. Una vez que pagues la deuda, podrás recuperar tus pertenencias y gozar de ellas.
  • Lo que puedo empeñar. Considero que esta es otra de las ventajas que tienen las casas de empeño respecto a otros créditos, pues la persona que requiere dinero no necesita tener un bien muy costoso para acceder a un préstamo. Se puede empeñar incluso un teléfono celular.
  • El buró de crédito. Dado que las casas de empeño se someten a una regulación diferente a otras entidades crediticias y que los créditos que otorgan están garantizados por una prenda, las casas de empeño no reportan a los deudores al Buró de crédito. Si tienes un mal historial crediticio o no quieres arriesgarlo, acudir a una casa de empeño puede ser una buena opción.

Desventajas.

  • El avalúo. Dependiendo de las políticas de la casa de empeño, sólo se otorga entre 30% y 80% del avalúo de la prenda. Pero hay ser claros, el avalúo es subjetivo y si tu prenda tiene algún daño, el valuador puede “castigar” mucho el valor de tu bien y con ello el monto del préstamo.
  • Los refrendos. Consiste en pagar solamente los intereses generados antes de la fecha límite de pago, en el Nacional Monte de Piedad se hace cada cinco meses y está limitado a tres ocasiones. Hacer este pago te da más tiempo para pagar la deuda total, sin embargo, al abusar de este recurso puede que termines pagando más del doble de tu deuda original.
  • Costos altos. Pese a que las casas de empeño no incurren en un riesgo muy alto al otorgar créditos, puesto que están garantizados con una prenda, se caracterizan por cobrar intereses más altos que los que cobraría un banco u otras entidades crediticias.
  • Trasladar el bien que vas a empeñar. Puede que sea un objeto pequeño como un reloj o un anillo y no tengas problemas para trasladar el bien, pero si hablamos de una televisión de 40 pulgadas, no sólo será problemático, sino que incluso puede ser costoso. Por otro lado, sin importar si el objeto a empeñar es pequeño o grande, tendrás que asumir el riesgo de traslado. Toma eso en cuenta.
  • Dinero en efectivo. Si empeñaste un bien costoso y recibes dinero en efectivo, estás corriendo un riesgo excesivo. Algunas veces los empleados de las casas de empeño están coludidos con ladrones, cada vez es más frecuente saber sobre personas a las que asaltaron justo después de haber recibido dinero de una casa de empeño.

Creo que a diferencia de otro tipo de créditos, los prendarios sólo se deben utilizar en una situación de emergencia y cómo última opción. Seguir esta recomendación evitará que empeores tu situación económica, pues pagar una deuda adquiriendo otra de tipo prendario no es la mejor de las ideas, si haces eso, lo más probable es que seas víctima del efecto bola de nieve.

Pero si tu situación económica te obliga a empeñar un bien, entonces toma en cuenta los factores anteriores, así como verificar y entender todas las clausulas del contrato y la confiabilidad de la entidad a la que acudiste, esto te ayudará a obtener un buen préstamo y con ello a aumentar la probabilidad de recuperar el bien. Dicho esto, y sin importar la decisión que tomes, lo mejor es que investigues antes y consideres el impacto que tendrá a mediano plazo en tus finanzas.

Sé que nadie está exento de tener un imprevisto, pero trata de ser precavido y aprovechar las “vacas gordas” para que no tengas que recurrir a este tipo de préstamos. Aquí te dejo algunas recomendaciones que te servirán para afrontar de mejor manera gastos imprevistos.

  • Los ahorros. Procura hacer el habito del ahorro y cuando tengas ingresos extra, guarda una buena parte; si en algún momento necesitas hacer frente a un gasto inesperado, podrás recurrir a tus ahorros y no tendrás que abstenerte de usar algún bien que aprecias.
  • Los gastos. Cuando nos va bien económicamente, entramos en una especie de espiral y adquirimos cosas que nos generan costos extra. No está mal siempre y cuando esos costos extra se reflejen en nuestra calidad de vida. Evalúa cada gasto que haces, y si no sientes que esté aportando algo significativo a tu vida, corta el gasto y ahorra ese dinero.
  • Incrementa tus ingresos. Esto es especialmente difícil para las personas que reciben un salario, pero siempre hay maneras, en especial si sabes usar la tecnología a tu favor. Hoy en día se ofrecen muchos trabajos a distancia, no lo descartes, y el ingreso extra inviértelo en algo productivo.

Si empeñaste algo, procura sacarlo cuanto antes y no usar el recurso del refrendo. Si ya hiciste más de tres refrendos, evalúa la posibilidad de perder la prenda. Puede que te convenga más, pues en caso de que no pagues el monto del préstamo, la casa de empeño venderá tu prenda y tendrás derecho a reclamar parte de ese dinero: se le llama demasía.

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