Entérate de las ventajas y las desventajas.

En el mundo laboral existen dos tipos de personas; a uno de esos tipos le gusta el ambiente de la oficina y prefiere la comodidad de un trabajo que le permita “cerrar la cortina” a la hora de salir y poder disfrutar el resto del día sin pensar más en él, además de tener la seguridad de contar con prestaciones laborales de ley u otras adicionales, y de poder disfrutar de la seguridad del sueldo recibido cada quincena.

El godín

Cuando tienes un empleo, tu puesto está cotizado en un monto determinado por un área que se llama “compensaciones”, esta área se encarga de trabajar con otras áreas de la industria en la que tu empresa se desarrolla para saber en cuánto están cotizando puestos similares y que todos paguen sueldos parecidos.

Además de que existe un presupuesto determinado para tu área y tu gerente o director, están haciendo todo lo posible por entregar los mejores resultados, lo que significa que el margen de operación del área en donde estás lo determina la eficiencia en el manejo de los recursos y la maximización de estos; uno de esos recursos eres tú y tu sueldo.

Entonces, las empresas, y principalmente el área de Recursos Humanos, están en una constante batalla por encontrar los mejores candidatos y elementos al mejor costo posible para poder maximizar los recursos.

Es por ello por lo que, por más resultados positivos que tengas, no habrá nada que pueda mejorar los ingresos que ya tienes a menos que cambies de puesto o tengas ingresos adicionales por una inversión o un emprendimiento.

Freelance

Otro tipo de personas, son aquellas que no necesitan de un horario de oficina restringido y que no pueden estar entre cuatro paredes 8 o más horas al día, además de que no se sienten cómodos con la política y el quedar bien con el jefe todo el tiempo sólo para poder conservar su empleo. Estas personas pueden elegir cómo administrar su tiempo y trabajar en las horas que ellos elijan, sin sentir que están siendo supervisados por sus jefes constantemente o que no puedan irse temprano de la oficina, si han terminado antes su trabajo, sin dar la impresión de que no han trabajado lo suficiente.

¿Cuáles son las ventajas de trabajar como freelance?

  1. Tú controlas tus tiempos para el trabajo; qué, cómo, y cuándo vas a trabajar para sacar los proyectos que tengas adelante.
  2. Tú decides cuanto ganar. Tú sabes cuánto trabajo puedes realizar y a qué precio puedes cotizarlo de acuerdo con tu experiencia y la demanda del mercado.
  3. Si eres un profesionista con algo de prestigio, puedes darte el lujo de decidir con qué proyectos trabajar y a cuáles decir que no.
  4. Tú eliges tus periodos de vacaciones y el tiempo que dejas de recibir proyectos para tomar desde unos días, hasta un año sabático si así lo deseas.
  5. Puedes llevar de la mano tu capacitación y cursos de actualización si así lo necesitas, es decir, puedes tomar clases por la mañana y continuar con tu trabajo por la tarde, o al revés.

El cielo es el límite

En el mundo de las empresas tienes un límite de ingresos que no puedes rebasar. No importa si cierras el negocio más lucrativo que le hayas podido conseguir a tu empresa, tu sueldo siempre será el mismo. No sucede lo mismo en el mundo de independiente o freelance, aquí tus logros son sólo tuyos y los ingresos también, por lo que existe una reciprocidad mucho mayor por tu esfuerzo que si fueras un empleado.

Por lo que, siendo independiente, puedes ganar lo que tu imaginación, tus ganas, tu creatividad, tu pasión y dedicación te lo permitan, tú pones las metas y todo lo necesario para lograrlo. No tendrás que esperar las evaluaciones de tus jefes cada 6 meses para ver cómo va tu desempeño, si no que el mismo ingreso que vas recibiendo y las felicitaciones de tus clientes serán tu mejor evaluación. Tus ingresos se verán incrementados en tanto sigas generando negocios para la mejor compañía del mundo “Tu nombre aquí”.

Desventajas

Una de las desventajas de trabajar como freelance, es que tienes que procurar por cuenta propia todo lo que normalmente una empresa te ofrece, como Seguridad Social o Gastos Médicos particulares, Infonavit, fondo para el retiro, prima vacacional, caja de ahorro, en algunos casos, viáticos, etc. además de pagar tus propios impuestos, lo que implica en muchos casos la contratación de un contador.

Eres como una miniempresa que tiene que cubrir cosas que normalmente no piensas ni imaginas mientras eres empleado. Ser Freelance requiere de un grado de independencia y de autonomía mayor que puede tener una persona que trabaja para una empresa.

Irregularidad en los ingresos

Otra de las desventajas es que tus ingresos no serán siempre estables, regularmente hay periodos en los cuáles no hay muchos proyectos y otros en los que la carga de trabajo es mucho mayor de lo que puedes realizar, por lo que además de hacer los gastos que ya comentamos en el párrafo anterior, tienes que considerar administrar muy bien tus recursos para las temporadas en las que los proyectos escasean.

Además de que en los momentos en que las empresas están atravesando por algún bache económico, los más prescindibles son los que trabajan por su cuenta, por lo que la llave se puede cerrar y posponer para aquellos proyectos que no son prioritarios o que pueden esperar, y cuando hablamos de esperas, estas pueden ser de uno o dos años.

Todo un estilo de vida

Además de las ventajas y desventajas que tiene el trabajar como freelance, se requiere, como lo comentamos, de un carácter especial que no todos tienen. Existe una gran diferencia cuando tienes a alguien que de alguna forma te recuerde y te guíe para hacer las cosas, a ser tu propio jefe y tener todo el control de tu trabajo. No todas las personalidades son adecuadas para este estilo de vida.

Acondicionar una oficina o espacio de trabajo

Laborar por cuenta propia requiere de un espacio adecuado para poder dedicar el tiempo necesario para el trabajo que tienes que realizar. Ya sea que acondiciones una recámara en tu casa o que rentes un espacio en algún sitio compartido (coworking) que hoy está tan de moda, y que te permita un espacio adecuado, sin distracciones, para que te puedas concentrar y avanzar en tus proyectos.

La administración debe ser lo tuyo

A diferencia de ser un godín de oficina, que recibe un ingreso constante quincena a quincena, el freelance tiene que ser un excelente administrador si quiere hacer rendir sus ingresos, de tal forma que mantenga una constante de sus egresos aprovechando los mejores momentos del año donde sus ingresos sean más fuertes y conserve un ahorro de emergencia para aquellos en los sus ingresos desciendan. Además de mantener un buen registro para el pago de todos los servicios y una buena contabilidad de su negocio.

¿A quién pedirle permiso?

El freelance no tiene que pedir permiso para nada, sólo ser responsable de las fechas de entrega de sus proyectos y mantener siempre un estándar de calidad, de ahí en adelante puede hacer con su tiempo un papalote, lo que le permite dedicar 3 horas al gym todos los días, si eso es algo que le apasiona o llevar de la mano otros proyectos sin sentir que existe algún conflicto de interés.

Arriesgarse es lo más difícil

Como ya lo comentamos, ser un freelance no es para todos, por lo que antes de aventurarte a tomar una decisión así, debes tener un momento de introspección y con honestidad decirte qué es lo que más te gusta hacer; y si nunca has sido freelance, pero te llama mucho la atención serlo, prueba. Finalmente, tienes la opción de regresar a una empresa en otro momento. Probablemente una de las razones por las que estés pensando en ser freelance, es porque estás un poco cansado del ambiente laboral en el que trabajas, pero ese no debe ser un motivo suficiente. No debes confundir un momento difícil de tu trabajo con las ganas de trabajar de forma independiente. Puede ser que lo único que necesites sea cambiar de empresa.

Cuando es el mejor momento para ser freelance

Creo que el mejor momento para ser freelance se encuentra en un punto entre la mitad de tu carrera laboral y la parte final. Esto es, cuando el trabajo en la empresa en la que te encuentras te ha dejado una buena red de contactos y clientes que sugieren ya tu independencia y que te confirman que podrían seguir trabajando contigo fuera de la empresa en la que estás, esto te permitirá seguir desarrollando tu trabajo con una cartera considerable de clientes sin tener que esperar una curva de crecimiento tan pronunciada.

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