Remodelación de vivienda, 5 maneras de financiarla

Las viviendas requieren mantenimiento para preservar la calidad de vida de las personas que ahí viven y mantener el valor de la inversión. Las reparaciones pueden ser pequeñas; por ejemplo, arreglar una puerta vencida, resanar una pared, pintar; o cosas más complicadas como eliminar humedades, cambiar el suelo, arreglar la instalación eléctrica y tapar goteras.

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Además del inconveniente que representa una avería, está el asunto más delicado: ¿cuánto cuesta hacer la reparación y cómo pagarlo? ¿Y si la reparación es urgente? Te voy a contar la historia de cómo evité caer en el departamento de abajo y logré financiarlo sin tener que vender un riñón.

 

Cuando la avería se exterioriza

Crecí en una familia conservadora, aunque a mis padres por edad les correspondía, no fueron hippies, ni nada excéntrico. Diría que tienen una vida anodina. Sin embargo, nunca tuvieron empacho en tomar las herramientas y crear o reparar cosas. Mi tío abuelo era ebanista, oficio que transmitió a mi tío y mi tío a mí.

Mi abuela, lo mismo; podía coser, plantar, tejer, decorar, sacrificar un pollo y servirlo en la comida, entre muchas otras cosas. Ese conocimiento lo paso a sus hijas (mi madre y tía). Yo al respecto, hice mi esfuerzo y adquirí parte de ese conocimiento. Aunque todo tiene un límite.

El miércoles pasado, la vecina que vive en el departamento de abajo tocó mi puerta. El problema es que en el techo de su departamento había escurrimientos. Llamamos a un experto y dijo “lo más probable es que una tubería esté rota, se filtra el agua y eso está provocando la gotera en el departamento de la señora”.

Mi departamento no es nuevo, pero nunca imagine que tuviera un problema de ese tamaño y menos que yo tuviera que hacerme cargo. Obviamente el problema rebasaba mis conocimientos en plomería. El experto tenía que romper el suelo y probablemente alguna pared, remplazar el tubo o tubos rotos, hacer un procedimiento para eliminar la humedad y cerrar, su presupuesto era de 22 mil pesos y 8 días de trabajo.

¿Pero cómo iba a dejar a mi familia sin bañarse 8 días? Pedí una alternativa. El experto inflo el pecho y me dijo que lo podía hacer en tres días contratando a un par de ayudantes, pero entonces me costaría 30 mil pesos. No es poco dinero, además, cualquiera que tenga una experiencia similar sabe que los presupuestos sólo son de referencia, porque normalmente los costos son más altos.

En un mundo ideal, tendría ahorros o un fondo de emergencia lo suficientemente grande como para cubrir estos gastos, pero mi mundo está lejos de ser ideal. El experto no acepta tarjeta de crédito ¿Cómo financiar ese gasto?

 

Crédito hipotecario

Solicitar un crédito hipotecario era una opción atractiva por la tasa de interés, que es más baja en comparación a otro tipo de créditos. Pero dejar mi departamento como garantía por 30 o 40 mil pesos era un poco exagerado. Además, el departamento ya está hipotecado, he pagado cerca de 60% de su valor, pero aún lo debo.

En caso de que pudiera rehipotecar mi departamento, el procedimiento es muy largo y costoso, sin mencionar que solicitar una rehipoteca probablemente afectaría mi historial crediticio de manera negativa.

Pero si tú tienes un problema similar e hipotecar tu casa es una opción, te recomiendo contactar a los asesores de Bancompara, te pueden conseguir el crédito hipotecario más beneficioso para tus intereses y en tiempo record. Cuando les platiqué mi caso, me asesoraron para que no tomara una decisión equivocada. Un crédito hipotecario no era una buena opción para mí.

 

Préstamos personales

Los préstamos personales, por otro lado, no requieren de una garantía, sólo pondría en riesgo mi historial crediticio, pero no mi departamento. Aunque no soy del tipo de persona que pide prestado teniendo en mente no pagar, creo que no hay que poner en riesgo la vivienda de mi familia, pues los eventos imponderables pueden ocurrir.

Además, por la cantidad de dinero que necesitaba, un préstamo personal tenía más sentido. Dentro de los préstamos personales tenía varias opciones, empezando por un crédito bancario, un préstamo prendario o un crédito mediante crowdfunding. Los voy a desglosar para saber cuál es el más conveniente.

 

Crédito bancario

Pedir prestado a un banco, sin duda, es muy buena opción. Porque la empresa para la que trabajo me paga mediante nomina bancaria, además, tengo buen historial crediticio, entonces la probabilidad de que me lo den es muy alta. El trámite tarda dos días a partir de que entregue la documentación requerida, o sea que es muy rápido.

Los documentos requeridos son: ser cliente del banco; ser mayor de 18 años y menor de 84; tener buen historial crediticio; identificación oficial; comprobante de domicilió y comprobante de ingresos. La tasa de interés es fija por todo el plazo del crédito y va de 25% a 45% según mi historial crediticio.

Las principales ventajas que veo en este tipo de crédito son: no necesito aval, no me penalizan por pagos anticipados; la rapidez con la que me dan el dinero y los plazos, puedo solicitar el préstamo desde 6 hasta 72 meses. La desventaja es que la tasa de interés me parece alta.

 

Préstamo prendario

Existen muchos montes de piedad en la Ciudad de México, todos funcionan más o menos igual. Lo que cambia, son los plazos de los prestamos y el porcentaje que prestan sobre el avalúo de la prenda. La mayoría de los montes de piedad prestan alrededor del 70% del valor de la prenda empeñada.

El préstamo prendario es muy conveniente en mi caso porque la disponibilidad del dinero es inmediata, además, sólo me piden una identificación y ya está, no hay trámites ni pongo en riesgo mi historial crediticio. Por si fuera poco, la lista de bienes que me reciben como prenda es muy extensa.

En contraparte, la tasa de interés ronda el 40% dependiendo de cuánto tarde en pagar el préstamo, el plazo máximo es de 20 meses. Además, tendría que empeñar varias cosas para obtener por lo menos los 30 mil pesos que necesito y prescindir del uso de todas esas cosas.

Después de hacer un análisis rápido, concluí que tampoco era el tipo de préstamos que me convenían, pues todos las cosas que tengo las utilizo cotidianamente.

 

Crédito de financiamiento colectivo

Ha crecido en popularidad está opción, pues las tasas de interés son bajas en comparación a lo que ofrecen los bancos, además, la agilidad del proceso de solicitud es alta.

Mientras que un banco te pide que lleves a alguna de sus sucursales una serie de papeles, llenar una solicitud y esperar un par de días a que autoricen el crédito, en una plataforma que ofrece créditos de financiamiento colectivo, te autorizan el crédito en cuestión de segundos, después te piden los documento, mismos que entregas de manera digital y el dinero te lo depositan al siguiente día.

El monto que puedes solicitar varía de acuerdo a la plataforma en que lo solicites, pero existen plataformas que te pueden ofrecer hasta 300 mil pesos, los plazos van desde 6 hasta 36 meses. Los documentos solicitados son los mismos que pide un banco y la tasa de interés ronda el 18 por ciento.

Definitivamente esta era una de las opciones que más me agradaban y mejor se adaptaban a mis necesidades. Pero hay una última opción.

 

Crédito Mejoravit

Este es un crédito que ofrece el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), cuyo objetivo es que uses los recursos de tu subcuenta de vivienda en reparar o mejorar tu hogar. Puedes solicitar desde 4 mil hasta 57 mil pesos y los plazos van desde 12 hasta 30 meses.

La tasa de interés es muy baja, 16.5% y lo mejor es que los pagos del crédito los descuentan directamente de la nomina del trabajador, lo cual puede ser bastante cómodo. Las aportaciones patronales subsecuentes se destinan al pago de tu crédito, por lo que el plazo para liquidar tu crédito podrá disminuir y ya que tocamos este punto, puedes adelantar pagos sin penalización.

Primero te diré los requisitos y después los inconvenientes de este crédito. Tener una relación laboral vigente y ser derechohabiente del INFONAVIT; tener 116 puntos y al menos 8 meses de antigüedad en el trabajo; no tener ningún crédito vigente con el instituto; la vivienda que se reparará debe ser propiedad del derechohabiente o de un familiar (espos@, padres, hijos, hermanos y abuelos).

También deberás presentar original y copia de la solicitud del crédito mejoravit, acta de nacimiento, identificación oficial, CURP, cuenta CLABE del derechohabiente y comprobante del domicilio donde se hará la mejora.

Debes tramitar el crédito en el Centro de Servicios INFONAVIT, después imprimir el aviso de retención de descuentos y entregarlo en tu trabajo. Una vez que hayas hecho todo este trámite (sólo de escribirlo ya me parece enfadoso), recibirás una tarjeta bancaria. Ahí te depositarán el dinero del crédito aproximadamente cinco días después. (Sí, cinco días, además de los otros cinco que te aventaste dando vueltas entre tanto documento).

En fin, ahora los inconvenientes de este crédito. Además del trámite sólo podrás comprar productos autorizados en comercios autorizados, en el link de Mejoravit puedes consultar los comercios autorizados y saber qué es lo que puedes comprar.

Con el crédito Mejoravit puedes disponer de efectivo mediante la tarjeta que te entregan, pero máximo 20% del total del crédito, por ejemplo, si yo solicito 40 mil pesos, sólo podré disponer de 8 mil pesos en efectivo, el experto me cobra 18 mil pesos de mano de obra.

Como podrás ver, es un crédito muy barato, pero tiene muchos inconvenientes. Empezando porque solicitarlo requiere de muchos trámites y terminando por la falta de flexibilidad para usar el dinero.

 

¿Qué decisión tomé?

Dada la premura con la cual necesitaba arreglar la casa, hice lo siguiente. Le pedí al experto que arreglara la fuga de agua y sacará la humedad, que era lo más urgente. Entonces solicité al banco 22 mil pesos para que el experto empezara a trabajar.

Al mismo tiempo inicié el trámite del crédito Mejoravit, en total me lleve 15 días y muchos disgustos, pero conseguí que me prestaran los 8 mil pesos que me faltaban. Con ese dinero el experto puso los azulejos y los muebles del baño, que se rompieron en el proceso.

Cómo lo sospeché, el presupuesto se elevó y faltaban 4 mil pesos, los conseguí empeñando mi computadora y ahora estoy escribiendo en un ciber. Pero confió en que tomé buenas decisiones y podré recuperar mi computadora en unas semanas. ¿Qué opinas, lo hice bien?

 

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