Las inversiones inmobiliarias representan una opción bastante interesante y rentable para aquellas personas que están buscando generar nuevas entradas de ingreso.

Entre las diferentes formas de ganar dinero en la actualidad, las inversiones inmobiliarias han ganado un auge importante en los últimos años a nivel mundial.

Para la mayoría de las personas, involucrarse en el mundo de las inversiones inmobiliarias puede ser una tarea complicada, y más cuando nos han vendido la idea de que se necesitan grandes cantidades de dinero, y de que solo algunos pocos pueden invertir. Sin embargo, sin importar que seas un pequeño inversionista o tengas los ahorros de toda tu vida, las inversiones inmobiliarias son una opción y un mercado muy rentable en el cual puedes poner a trabajar tu dinero.

¿CÓMO INICIAS?

Antes de explicarte cómo puedes ganar dinero con las inversiones inmobiliarias, tenemos que explicar en qué consisten y cuál es su definición. Las inversiones inmobiliarias son aquellos activos no movibles, como edificios y terrenos, con los que se pueden hacer transacciones de alquiler, venta y compra.

Las inversiones en bienes raíces se hacen con tres fines distintos: para obtener ganancias a mediano y largo plazo, para obtener ingresos por medio de una posterior venta o para obtener ambos.

De hecho, ante las crisis económicas que ha venido presentando la economía mundial, las inversiones inmobiliarias se convierten en una “inversión segura”, ya que esta recae sobre bienes de primera necesidad, lo que significa que las personas siempre necesitarán un techo bajo el cual dormir.

Ahora sí, hablemos de las formas con las que puedes empezar a generar ingresos.

ALQUILER:

El alquiler es una de las formas más tradicionales de ganar dinero con los bienes inmuebles. Este consiste en alquilar tu inmueble para obtener una renta, que generalmente se obtiene de forma mensual, aunque esto puede variar de acuerdo con los términos que se fijen en el contrato.

Es uno de los ingresos pasivos más fáciles y sencillos, sin embargo, también puedes encontrarte algunos inconvenientes:

Mantenimiento del inmueble: Que el inquilino te llame con que una y mil cosas no funcionan. No es que sea continuo, pero pasa. ¿Solución? Un seguro de daños, una empresa de mantenimiento o una persona de tu confianza a la que le llames cada vez que ocurra algo. ¡Resuelto!

Riesgo de impago: Que el inquilino deje de pagar. ¿Cómo se soluciona?
-Seguros de impagos
-Examinando previamente a la firma del contrato la solvencia del arrendatario.
-Exigiendo garantías adicionales (un aval, por ejemplo, que firme el contrato además del inquilino)

Destrozo del inmueble: En el peor de los casos, el inmueble puede quedar hecho trizas a la finalización del contrato. No pasa casi nunca, pero puede pasar. ¿Solución? Nuevamente un seguro de daños.

VENTA DEL INMUEBLE:

Otra manera de obtener dinero de un inmueble es vendiéndolo. La reventa del mueble se puede producir de varias maneras:

Por el transcurso del tiempo:

Normalmente los inmuebles suelen subir de precio con el tiempo, aun cuando no les hagas ningún cambio. El Índice de Precios del Consumidor aumenta, el costo de la vida sube y, por lo tanto, los bienes también aumentan su valor en el mercado. A la larga, vender tu propiedad te dará ganancias gracias a la valorización de tu propiedad.


Modificar y después vender:

Si has hecho algunas obras para mejorar el inmueble puedes vender en cuestión de poco tiempo y sacar muchas ganancias. Si recibiste la propiedad en pésimas condiciones, puedes hacerle los arreglos correspondientes y ponerla en venta. Siempre valdrá mucho más que al momento de haberla comprado.

Este tipo de negocios requieren que veas el potencial del producto, es decir, que si bien la situación actual del inmueble no sea la mejor, otros aspectos como la ubicación, la proyección de la zona, los vecinos y los futuros proyectos, hagan de esta propiedad una inversión inmobiliaria atractiva.

Antes de adquirir una nueva propiedad, debes seguir ciertos consejos:

1. Debes definir la finalidad de la vivienda.

Es decir: ¿Vas a alquilarla? ¿Vas a construir y vender? Dependiendo de qué es lo que quieres hacer con ella es que se definirá el rumbo de tu nueva propiedad.

2. Endeudarte solo si tienes un plan.

Es cierto, el dinero de otros es una fantástica forma de apalancamiento, pero no hay que dejarse cegar por la avaricia, debes pensar con cabeza fría.

Debes solo endeudarte si:

  • Te resulta económico. Es decir, si los intereses son bajos y los costos de la operación son asumibles.
  • Cuentas con fuentes de ingreso estables y recurrentes, de las cuales puedes dedicar una cantidad al pago de la deuda. Es decir, solo si puedes invertir tu dinero para conseguir más dinero.
  • Que no se vea afectada tu vida, tu calidad de vida, tu nivel de bienestar, tu libertad personal, tu independencia económica. Lo ideal es que vivas exactamente igual a como si no tuvieras un préstamo.

3. Aunque vayas a comprar solo un inmueble, examina todos.

No importa que vayas a comprar solo un inmueble, tienes que ver varios hasta que uno te convenga. Aunque el vendedor te anime a decidirte ya, (porque tiene muchas ofertas y puedes perder la oportunidad), tómate tu tiempo, no te precipites, examina todo lo que cumpla tus requisitos, sopesa la decisión y después de una buena reflexión, decide e invierte.

4. Elección acertada de la zona.

En un artículo anterior hablamos de cinco entidades federativas que hoy en día son una excelente opción para adquirir una propiedad de inversión, pero si no lo leíste, te las repetimos.

San Luis Potosí, San Luis Potosí.

Por su actividad industrial, que ha ido en crecimiento en los últimos diez años, es un lugar excelente para invertir.


Tulum, Quintana Roo.

Su desarrollo ha tenido un aumento del 8% desde el 2015, por esta razón se ha convertido en un atractivo para los inversionistas del sector residencial.

Mérida, Yucatán.

Es considerada como la mejor opción de inversión para la vivienda Residencial, al ser la más barata para invertir en un inmueble.

Tijuana, Baja California.

Ha tenido alta demanda debido a la población, se prevé que para el 2020 ascienda a 1.8 millones de habitantes, por eso se han construido diferentes desarrollos inmobiliarios y se espera crecimiento.

Xalapa, Veracruz.

Debido a los amplios espacios y atractivos turísticos es una excelente opción para adquirir una propiedad de inversión en vivienda media y residencial, incluso en situaciones de inestabilidad financiera.

Pero además de todo eso, también debes estudiar cuales son las zonas con mayor demanda potencial. Zonas con población estudiantil u obrera, por ejemplo, pueden ser buenos lugares, todo dependiendo de que finalidad va a tener la vivienda, por ejemplo si va a ser para alquiler.

5. Recuerda que no siempre lo más económico es lo mejor.

El precio no es el único factor para tener en cuenta. Influyen otras consideraciones. Si la vivienda no está en buenas condiciones y tienes que restaurarla toda, puede que te salga más caro. Depende de si ya cuentas con los profesionales adecuados y que te den buenos precios.
Sin embargo, por algo las cosas son baratas, nadie suele regalar sus propiedades, así que, si ves que la zona tiene los precios por los suelos, revísala bien.

6. No manifiestes tu entusiasmo.

Esto impedirá que puedas hacer una buena negociación. Si eres de las personas que en cuanto entra al lugar se emociona y expresa lo mucho que le encantó el lugar, no habrá oportunidad de llegar a un acuerdo con el vendedor, él sabrá que te tiene atrapado.

7. Siempre debes negociar.

Aunque creas que no es necesario que negocies porque ya el precio es una ganga. Tal vez para ti sea un excelente precio, el más bajo que podrías encontrar, pero el dueño tendrá dudas, si de verdad puede vender a ese precio. Quizá subió el precio inicial pensando en que podría haber negociación después, así que a negociar.

8. Se respetuoso en la negociación.

¿Qué significa esto?, que el hecho de negociar no se trata de que hables mal de la propiedad, de la zona, ni de decir que en la calle de enfrente es mucho más barato.

Eso es irrespetuoso y complica la negociación. ¿Sabes lo que puede facilitar mucho la negociación?: La humildad.

Si dices: “Me encantaría pagar el precio, pero lamentablemente ahorita no cuento con la suma total”, seguramente provocarás un cambio inmediato en la conciencia del vendedor. El vendedor sabrá que sí quieres pero no puedes y, evidentemente, si no puedes, no hay venta, por lo que quizá te diga “veamos qué podemos hacer”.

9. Examina los distintos documentos legales.

No hagas un supuesto de que las cosas son como te las dicen. No porque quieran engañarte, no siempre es así, sino porque todos podemos equivocarnos.

La cosa se complica más porque una misma propiedad puede tener distintos documentos legales y puede que no coincidan entre sí.

10. Usa el poder de los intermediarios.

Los intermediarios son agentes inmobiliarios que te enseñan y ofrecen las propiedades que tienen en cartera.

Algunas personas, por lo general de mentalidad mezquina, huyen de ellos porque “se quedan comisiones y te roban”. No es que se queden comisiones, es que cobran por su trabajo como cualquier otra persona.

Un intermediario te puede facilitar la tarea de múltiples formas:

Ahorrándote tiempo. Va a ofrecerte directamente el tipo de inmueble que se ajusta a tus necesidades.

Facilitándote la firma. Recogerá y comprobará la documentación legal, entre otras actividades.

Ahorrándote dinero. A la hora de negociar, no es lo mismo dejar a un experto que lo haga, a que tú mismo te enfrentes a la situación.

También existen instituciones como Bancompara, que te ayudan a elegir el financiamiento y luego te asisten con todo el proceso de adquisición de crédito.

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